Back to blog

Consultoría de IA aplicada a negocio

ConsultoríaIA aplicadaNegocio

Toda empresa que no se dedica al software oye lo mismo cada semana: que la IA va a cambiarlo todo. Lo que casi nadie le explica es qué puede hacer por su operativa el lunes siguiente. Mientras tanto, la operativa real sigue ahí: horas de llamadas que nadie puede consultar, documentación que nadie encuentra, clientes que esperan respuesta.

Esta consultoría existe para responder a la pregunta útil —qué problema mío resuelve esto y cuánto me cuesta— con datos, no con ciencia ficción ni «transformación digital».

Un caso de uso, con retorno medible

La consultoría de IA aplicada a negocio es para empresas que no son de software y quieren saber, con números, qué puede hacer la IA por su operativa hoy.

La forma de averiguarlo no es un informe de ochenta páginas: es elegir un caso de uso concreto —uno que duela y cuyo retorno se pueda medir—, ponerlo en marcha como piloto con datos reales y decidir con los resultados encima de la mesa. El objetivo no es «poner IA»: es quitar horas, errores o coste de un sitio concreto. Si el piloto funciona, crece; si no, se aparca habiendo gastado lo mínimo.

Lo que puede hacer por tu operativa hoy

Nada de lo que sigue es teórico: son cosas que he construido y están en producción.

  • Tu documentación responde preguntas. Búsqueda semántica y un chat que responde citando sus fuentes sobre el conocimiento de tu empresa: manuales, contratos, artículos, informes. En el portal de Antonio Escohotado lo hicimos sobre 21 libros y cientos de artículos, vídeos y audios, con verificación de citas en servidor para que el agente no se invente nada.
  • Tus llamadas se transcriben y analizan solas. Cada conversación queda en texto, clasificada por categoría y con análisis de sentimiento, buscable después como cualquier documento. Es lo que hace Konect, la plataforma que construimos en Irontec, sobre un servicio tan tradicional como las centralitas de teléfono y con transcripción incluso en euskera.
  • Tus clientes te escriben por WhatsApp y les contesta un agente con tus datos. Un agente configurado desde un CMS —su prompt, sus herramientas, su modelo, su presupuesto— atiende en Telegram, WhatsApp, Discord o Teams y responde con la información de tu organización. Así funciona nuestra propia plataforma, cuyo núcleo es open source.

Detrás hay más piezas —RAG sobre el conocimiento interno, transcripción multiproveedor, búsqueda híbrida—, pero la tecnología se elige después del problema, nunca antes.

Cómo trabajo

  1. Elegir el caso. Buscamos juntos un proceso que consuma horas o dinero de forma medible: atender llamadas, encontrar documentos, responder lo mismo a cada cliente.
  2. Pilotar con datos reales. Un alcance acotado y tu información de verdad; ni una demo con datos de juguete ni un proyecto de meses.
  3. Medir el retorno. Las métricas se acuerdan antes de empezar: horas ahorradas, coste por operación, aciertos y errores.
  4. Decidir con números. Crecer, ajustar o aparcar: las tres salidas son un buen resultado.

El coste, controlado desde el primer día

A un negocio no le asusta la IA: le asusta la factura sorpresa. Por eso todo el tráfico de modelos pasa por un gateway LiteLLM propio que calcula el coste real de cada ejecución y lo registra con sus tokens y su latencia. Cada agente lleva su presupuesto y sus límites, que cortan antes de que la factura crezca, y Langfuse traza cada llamada para saber qué prompt costó qué.

Y como el gateway oculta el modelo real detrás de alias estables, cambiar de modelo es una configuración, no un desarrollo. El coste por respuesta es un dato visible desde el piloto, no una sorpresa a final de mes.

Cuando la IA no es la respuesta

Parte de mi trabajo es decir que no. Si un proceso se resuelve con una regla fija, se programa la regla. Si un buscador de palabras clave basta, se monta eso y nos ahorramos el modelo. Detectarlo pronto es la forma más barata de aplicar IA: no aplicarla donde no toca.

Para quién es esta consultoría

Para empresas que no son de software —industria, servicios, comunicación, una editorial— y quieren IA trabajando en su operativa diaria, no en una presentación. Y para direcciones que quieren números antes de comprometer presupuesto.

Si lo que buscas es que tu equipo programe con agentes, eso es otro servicio: la consultoría de desarrollo agéntico, pensada para equipos que escriben código.

Hablemos

Si tienes un proceso que consume horas cada semana y sospechas que la IA podría encargarse, reservemos una llamada y lo miramos. Una primera conversación basta para saber si detrás hay un caso con retorno.